Café + chícharos “no es café”

Ante el incremento de los precios del café en el mercado internacional, países como Cuba intentan hacer más con menos, mezclando el café con arveja, o chícharo, como se le conoce en la isla.

La medida no es nueva, pero recientemente el gobierno de la isla anunció en el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista, que a nivel nacional se volvería a “producir café mezclado con chícharo con destino a la cuota normada”.

En otras palabras, el café que recibe cada cubano por la libreta de abastecimientos, -esto es subvencionado por el estado-, no será café puro, sino que estará mezclado con el chícharo, una especie de guisante.

Cada cubano recibe al mes una bolsa de 115 gramos de este café mezclado.

Ahora la medida incluye eliminar la cuota mensual a los niños de cero a seis años, que generalmente era consumida por sus padres.

Los cubanos en general son altos consumidores de café, aunque se toma en pequeñas cantidades.

Para muchas familias el café de la bodega, (como se conoce popularmente a la cuota racionada mensual) no alcanza, y se compra en el mercado negro a mayores precios.

Pero, ¿es el café mezclado café verdadero? La Organización Internacional del Café dice que no.

Amargo

“Uno de los objetivos de la Organización Internacional del Café es fomentar su pureza”, le dice a BBC Mundo José D. Sette, su Director Ejecutivo.

De hecho, la Organización considera que los productos que contengan más de un 5% de materia externa no debe usar el nombre de “café”.

El Acuerdo Internacional del Café, creado en 2007, indica que “los miembros no deberán tener ningún tipo de disposición que exija la mezcla, elaboración o utilización de otros productos con el café para su venta comercial”.

“Los miembros se esforzarán por prohibir la venta y publicidad de productos bajo el nombre de café, cuando contengan menos del equivalente al 95% de café verde, la materia prima básica”.

Cuba es miembro de esta organización y signataria de este acuerdo. Sin embargo, un vocero explicó a BBC Mundo que “no hay problemas siempre y cuando la mezcla sea para el mercado interno. Pero no podrán exportarla”.

Aunque el anuncio del gobierno cubano de vender café mezclado no especifica en qué proporción se realiza dicha mezcla, los cubanos tradicionalmente han recurrido a la arveja para “estirar” el café que le asignan cada mes.

“Es mucho más amargo que el café puro, pero aquí estamos acostumbrados”, asegura Froilán Valido, un habanero citado por la agencia AP.Históricamente el café se ha mezclado con otros productos como el azúcar, creando el café torrefacto, usual en países como Argentina, Costa Rica, Bolivia, España, Francia, y Portugal, y poco conocido en el resto del mundo.

También es usual en algunos mercados el café mezclado con achicoria, una planta común cuya raíz se tuesta y se mezcla con el café.

Según los expertos de la Organización Internacional, “cualquier presencia de materias extrañas afectará el sabor natural del café”.

Cubita

“Cuba tiene una larga tradición de cultivo de café de buena calidad, pero los volúmenes disponibles en el mercado internacional en los últimos años han sido insignificantes”, explica Sette a BBC Mundo.

La isla caribeña era un importante exportador de café, pero las cosechas de los últimos años, a pesar de inversiones recientes, no han estado a la altura de la demanda local.

El mes pasado, el jefe de la compañía estatal de café, Antonio Alemany, dijo que se habían invertido 9,5 millones de dólares en los últimos cinco años para modernizar la producción.

Sin embargo, dijo que Cuba tuvo que importar unas 12.000 toneladas para satisfacer la demanda total de 18.000 toneladas.

La mezcla para el consumo interno ayudará a reducir costos, dado que los precios del café robusta, -la variedad más común- se habrían elevado en un 69% en el último año, según el anuncio hecho en el diario Granma.

Según la Organización Internacional del Café, los altos precios en el 2011 se deberán a una combinación de mal tiempo, la reducción de la producción mundial y la demanda de los consumidores en globo.

Así que todos los amantes del café pagaremos más este año.

Los cubanos, en cambio, o lo toman con sabor a arveja, o compran Cubita o Serrano, el café de exportación, que se vende en moneda fuerte a un precio de unos US$20 el kilogramo, algo más que el salario promedio de un mes.

BBC Mundo

http://www.el-nacional.com

Los comentarios están cerrados.